La fiesta estaba en el punto más álgido, los destellos de la noche eran testigos y cómplices a la vez de la algarabía de aquel gentío en la negrura del carnaval
Eva encontró en aquel pequeño libro frases que atraparon su alma, que la llevaron a reconocer que gran parte de lo que es, proviene y está construido en los inicios de su vida.
No me mires así, Sara, sigue jugando. ¿Te comió la lengua el ratón? No te entiendo nada. ¿Eh?, ¿ya te aburriste? No lo creo, los niños nunca se aburren de jugar
Cuento corto en la trilogía "Vida interior", en el que Hermann Hesse nos lleva de la mano para recorrer los intrincados laberintos del alma; en esta obra nos muestra temas fundamentales como el amor, la angustia y la muerte.