Oaxaca fue testigo de la propuesta de un amante de los vinilos, que incluyó casi cuatro horas de fiesta y baile; sin duda, un viaje sonoro que incluyó mambo, cumbias y sorpresas.
La agrupación mexico-colombiana aseguró que dicho conjunto no tiene nada que ver con esta, y que no cuenta con los derechos de registro de la Sonora Dinamita.