Exposición doble: Grutas y Sánchez
Esas letras que lees
Isela Sedano
Muriel significa “Bálsamo de Dios”, pertenece al coro de las dominaciones y de ahí toma las características de seres angélicos, cuyas auras son bellísimas, doradas, resplandecientes y de gran magnitud tal, que su contacto con el ser humano provocaría un choque de vibración tan fuerte, que los únicos seres capaces de recibir su asistencia directa son los que han subido de vibración a frecuencias ultra humanas por medio de la devoción profunda, el fervor sublime y la entrega total a Dios.