Cuatro sujetos armados todos vestidos de negro, a bordo de dos motocicletas interceptaron un camión cervecero cuando circulaba por la calle Azucena de la colonia Lázaro Cárdenas.
Era una reclusa estadounidense acusada del asesinato durante un robo de su vecina, y sospechosa del asesinato de otras dos ancianas en Texas, pero nunca fue juzgada por esos crímenes.