Los aseadores de calzado, o como coloquialmente se les llama: “boleros”, han formado parte de las calles de México desde la época de los bisabuelos y tatarabuelos.
En Oaxaca, madres, hermanas, hijas, esposas y amistades de desaparecidos decidieron unirse en un colectivo para buscarles, pues aseguran que la intervención de las autoridades no ha sido de gran beneficio.