Ya son 4 años que Juan se estableció en la avenida Heberto Castillo, donde ha vendido sus tacos y la reciente rehabilitación de la carretera está afectando su negocio.
Sandra comenzó a ver que tenía varios episodios de depresión y caídas constantes; pero fue cuando cayó por las escaleras y después de una cirugía, que supo que tenía Parkinson.