Un joven utilizó sus redes sociales para denunciar el comportamiento de una mujer que, en una famosa cafetería, le quitó el asiento a su hermano que presenta autismo.
Papita era un gato callejero que sería dormido, sin embargo, pese a que era muy agresivo, fue acogido por un hogar y meses después, es un gatito feliz.
Una joven de Filipinas decidió utilizar un pollito vivo en una jaula y lo colocó sobre su cabeza, imitando la tendencia de los patitos, pero fue duramente criticada en redes sociales.