Un empleado del rastro municipal en Pinotepa Nacional fue asesinado a balazos cuando se dirigía a su domicilio; en Jamiltepec, otro hombre fue ultimado.
El cuerpo de una persona que estaba reportada como desaparecida, fue localizada enterrada en el predio de un bar en la colonia Estación en Ciudad Ixtepec.
Debido a sus atroces actos, el yucateco Mario Alberto Sulú Canché sembró el terror entre habitantes de Yucatán, principalmente entre comunidades rurales.
César Alexander E.L., alias El Furcio y su esposa Alejandra H.L., fueron detenidos en Chiapas desde donde operaban ejecuciones, extorsiones y cobro de piso.