La verdadera historia del siniestro Come Muertos de Ecuador
Esta historia no es una leyenda, esto sí fue real, aunque nadie "comía muertos". Era en la década del 40 cuando un enterrador de cadáveres vio una "oportunidad" para sacarle provecho a la Muerte.
El siniestro hombre en cuestión asistía a los entierros de familia pudientes de la época en el Cementerio General de Guayaquil en Ecuador. En ese entonces los fallecidos que habían gozado de una buena posición económica eran sepultados con sus mejores ropas, zapatos y joyas.