Devora urbe parque Benito Juárez
Simitrio Ramírez tiene una misión desde hace más de dos años: la mayor parte de la semana recorre a pie decenas de kilómetros entre reducidas veredas de la montaña para vigilar el área natural protegida del ejido Donají, de la ciudad de Oaxaca. Es uno de los vigilantes del bosque; de su cintura cuelga un machete y una radio, la correa que cruza su espalda carga una cámara fotográfica y usa pantalones además de una gorra tipo militar.