“Yo llegué aquí por anorexia, yo no crecí en un ambiente hostil en mi familia; de hecho, mi familia es muy cariñosa conmigo, pero fui una niña muy devaluada".
De acuerdo con el arquitecto Víctor Manuel Mendoza García, de la Casa de la Ciudad, por años el comercio en la vía pública en la capital oaxaqueña se ha satanizado.
Es mujer afromexicana, de 85 años. Mente ágil. Risa impetuosa. Valentía de sobra y un don nato para guisar. Es Roberta Domínguez Hernández o tía China, cocinera tradicional.