Policías, las otras víctimas de la refriega
SANTA MARÍA COYOTEPEC.- “Pues cuando me dieron sólo sentí calientito; jamás pensé que me habían dado un balazo en la pierna. Todos corríamos en retirada, porque nos estaban tirando con armas; también ellos traían pistolas o rifles”.
Es el testimonio del Policía Estatal “A”, Lamberto Reyes Carrasco, desde su domicilio ubicado al sur de la capital. “Que ya paren esto, que ya lo paren. Nosotros no somos culpables, no somos enemigos, también somos pueblo”, dice al magisterio.