“Freya”, una morsa de Noruega, fue sacrificada como medida de seguridad para los humanos, ya que su actitud pacifica atrajo a multitudes de turistas que la obligaban a tomarse selfies y le provocaban estrés.
Los hechos ocurrieron durante la tarde de ayer cuando Emiliano C.C., de 18 años de edad conducía la unidad de motor marca Italika y se dirigía a su domicilio ubicado en la unidad habitacional Primero de Mayo.