El algoritmo, el confidente de todos nuestros secretos
La gran tragedia del siglo XXI: no perdimos nuestra privacidad, la entregamos voluntariamente. 📱 Mientras discutimos sobre tecnología, una pregunta queda en el aire: ¿qué pasa cuando las máquinas conocen nuestros hábitos mejor que nosotros mismos? Ya no somos consumidores; somos la materia prima.