Ambulantes, amos y señores de las calles de Oaxaca
El reloj marca 19 minutos pasado el mediodía, un comerciante informal coloca la sombrilla para cubrir el puesto de venta de blusas típicas, acapara la banqueta; en esta parte de la ciudad y para el ambulante no importa el peatón sino la mercancía.
En la capital de Oaxaca en un año el comercio ambulante creció 40 por ciento. La calle de Las Flores, que en algún momento fue cerrada para evitar el paso de los informales, ahora es ocupada por puestos asentados sobre ambas aceras y en la calle ya no circulan autos.