Cuando Julio Cortázar vino a Oaxaca
(En memoria de la insigne maestra
Alicia Pesqueira de De Esesarte)
Pensar agradecidamente en Rufino Tamayo
Julio Cortázar vino a Oaxaca, porque le dijeron “muchas cosas, turísticas y etnográficas, climáticas y gastronómicas” sobre la ciudad. Carlos Fuentes se las dijo. Seguro; porque él siempre repetía –a modo de mantra– “Oaxaca color de jade, única ciudad de perfil conyugal indígena y español”.