COLECTIVO CUENTEROS| ¿Poeta?
Yo había escrito algunos poemas. Sí, poemas. Así los consideré hasta que un día un amigo, licenciado en filosofía, opinó que uno de ellos era muy buen ensayo. ¿Ensayo? No tengo nada en contra de los ensayos, pero..., lo que leí era un poema. La espina estaba ya clavada y debía salir sola, como entró. Había disfrutado a Jaime Sabines y a Mario Benedetti y recordaba un poco de El brindis del bohemio, El seminarista de los ojos negros y Por qué me quité del vicio. Me propuse aprender sobre poesía, así que me inscribí en un diplomado.