Tristeza
Paulina está frente a su laptop, quiere escribir una historia que hable sobre ella. Se autonombra ‘Tristeza’ y deja que su nombre verdadero, ese que su madre encontró por azar en el calendario, se pierda entre las teclas. Paulina quiere nombrar aquel suceso infantil que la define. Piensa en las palabras que describen una tarde de frío en un pueblo olvidado: “ingenuidad”, “padre moribundo”, “descuido”; pero sólo escribe la palabra ‘tristeza’. La hoja de Word mantiene su blancura, sólo existe esa pequeña mancha negra.