El crimen organizado dedicado al robo de transporte de carga en el país está enfocando sus blancos en camiones que transportan productos alimenticios, los cuales pueden vender más fácilmente en el mercado ilegal.
Como "halcones", "puntas", "acarreadores" e incluso sicarios, los niños y adolescentes son reclutados por las bandas de huachicol en diferentes partes del país.