Cinco de los homicidios de Cayetano Grossi alternaban el estrangulamiento, las quemaduras y la posterior mutilación de los bebés que habían nacido tras la violación de las dos hijastras de su segunda esposa.
Las víctimas eran de Tehuantepec y se encontraban libando en su domicilio cuando los sujetos armados llegaron a bordo de una motocicleta y una camioneta.