Viven la pasión en el penal de Ixcotel, Oaxaca
La mañana amaneció triste...presagiaba la muerte.
Sus manos se unieron, de sus labios brotó una oración, pidiendo fuerzas como lo hiciera en su tiempo Jesús de Nazareth, horas antes de realizar su sacrificio por los pecados de los mortales.
Es Aarón quien desde pequeño hizo una manda, en el sentido de representar a nuestro señor Jesucristo, fue hasta este año en que, al encontrarse encerrado purgando una condena, tuvo la oportunidad de realizar la representación para, de alguna manera, expiar sus culpas.