Niz: la transición de mujer a hombre en Oaxaca
Vivió con el “miedo atroz” de no conocer su cuerpo, de no aceptarlo. Acalló su voz. Evitaba verse frente al espejo. Era seria. Miraba el mundo “con total timidez”. Vivía con el vértigo de no saberse.
Nació hace 33 años con genitales de mujer, pero es hombre. Carece de pene, pero para él no es necesario.
Hace tres años empezó a vivir una segunda pubertad. La voz suave engruesó. Sus senos disminuyeron de tamaño. En su rosto apareció el acné y el vello facial. La grasa corporal se redistribuyó. Las caderas desaparecieron.