El olor a copal impregnó el ambiente la noche de este sábado, en la Plaza de la Danza, 5 mil espectadores ansiaban ver la K’uínchekua la fiesta de Michoacán
Gabriela vivía bajo abusos dentro de su casa por parte de su padre quien era un cristiano fundamentalista, lo que la obligó a terminar viviendo en las calle