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Teopan: el tequio por el bosque y la vida

Foto(s): Cortesía
Octavio Vélez Ascencio

SAN FRANCISCO TEOPAN, Oax.- En los atardeceres del siglo pasado este pueblo indígena chocholteco, de apenas 380 habitantes, comenzó a preocuparse por la sequía y la cada vez más frecuente escasez de lluvias porque esa carencia se reflejaba en la pérdida de las siembras y en la migración hacia cualquier otro lugar que ofreciera mejor oportunidad de vida para sus habitantes.


Hombres y mujeres opinaban y decían lo que creían era el origen de la sequedad, hasta que los ancianos encaminaron la inquietud con el conocimiento adquirido por los años y la tradición oral de sus ancestros, para dar con el génesis de la desgracia. Y no fue difícil conocer el origen porque la tala inmoderada de árboles y el sobrepastoreo de chivos y borregos degradaron más a los montes y las lomas que, de por sí, presentaban alto grado de degradación y erosión.


Fue así que un día tantos del 2002 el pueblo decidió responder a esta dificultad y, en una tras otra asamblea general de comuneros y después de largas discusiones, encontró una solución sencilla al problema:


“Nos dimos cuenta que ya no llovía como antes; que nos habíamos casi acabado los árboles. Entonces, decidimos recuperar nuestros montes porque, sin agua no hay cosecha y sin cosecha no hay vida”, afirmó el presidente del Comisariado de Bienes Comunales, Pascual Santiago Rivera.



Y sí, pues a pesar del clima predominantemente seco en la Mixteca alta, las lluvias llegaban en mayo y se prolongaban periódicamente hasta octubre, pero con la deforestación, la degradación, erosión y la desertificación, cada vez eran más tardías y relativamente escasas.


De esta manera, los 120 comuneros activos –unos 80 hombres y el resto mujeres– de un total de 300 reconocidos, iniciaron un año después, en el 2003, la lucha contra la degradación ecológica con pico y pala, sembrando pinos y estableciendo terrazas individuales, zanjas bordo y zanjas trincheras con recursos financieros de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), para reforestar, captar agua y recuperar los suelos perdidos, por la propia erosión, la tala inmoderada de árboles y el sobrepastoreo de ganado.


“Luchar contra la erosión sin duda es difícil, mucho muy difícil, pero paso a paso ahí vamos; ahí la llevamos, vamos caminando favorablemente”, asentó.


Tan solo este año, este pueblo chocholteco se ha puesto como propósito la recuperación de suelos y la reforestación de alrededor de 50 hectáreas en los parajes cerros Tres Claros y Andauyo, que se suman a las más de mil recobradas en años anteriores de las siete mil 337 pertenecientes al régimen comunal de San Francisco Teopan.


“El trabajo en el monte ha recuperado el monte y han regresado las lluvias; antes teníamos solamente pequeños escurrimientos. Ahora, hasta hace menos calor en el pueblo y las cosechas empiezan a ser mejores”, señaló.



Aunque la consecución de este logro ha requerido la prohibición total del corte de árboles y del pastoreo de chivos y borregos en los montes del pueblo en las áreas rehabilitadas.


“Ya no se permite cortar árboles para leña, salvo que esté enfermo y previa autorización del Comisariado. Los chivos y borregos, ya también están prohibidos”, refirió.


Por los resultados alcanzados, los pobladores se han comprometido y no dudan en participar en el trabajo comunal, por una razón no menos importante, heredar un mejor San Francisco Teopan a sus hijos y nietos, pues muchos han migrado a la Ciudad de México, Puebla, Veracruz y hasta los Estados Unidos, por las escasas oportunidades de vida.


“Estamos animados con el trabajo que hemos hecho; ahí vamos recuperando el monte. Si seguimos así, ya no se irá más gente joven y tal vez regresen quienes se fueron”, terminó.


La cuota verde, 250 árboles diarios



 


“En todos estos años, hemos sembrado como tres millones de árboles o hasta más. Trabajamos todo el día, de las nueve de la mañana a las cinco o las seis de la tarde, dependiendo de lo que tenga qué hacer; cada comunero siembra 250 árboles. Cuando vamos al monte, llevamos taco, tortilla con huevo o frijol, dependiendo lo que alcance a uno. Es pesado el trabajo, pero las mujeres no se rajan, a pesar del calor. Todas entran al trabajo, llevan su pico y sus plantas para hacer el trabajo”: Florián López Moreno, secretario del Comisariado de Bienes Comunales.


Deforestación cierra la llave del agua



 


“Nací el 10 de agosto de 1952; en esos años llovía bien y no había tanto calor, hasta que empezó la escasez de agua porque casi nos acabamos los montes. Se tenían muchos chivos y borregos, y se cortaba mucha leña o se hacían los rozos (desmontar) para después sembrar; sirvió los primeros años, pero posteriormente vimos las desventajas. Entonces, en asamblea general de comuneros, se tuvo que prohibir todo eso y se decidió por la reforestación. Ahora, nos ha llovido más, ya no hace tanto calor y el campo produce mejor”: Lorenzo López Cruz, primer secretario del Consejo Vigilancia del Comisiariado de Bienes Comunales.


Chocolteco casa de Dios



 


San Francisco Teopan, perteneciente el distrito con sede en San Juan Bautista Coixtlahuaca, se localiza al noreste del estado. Su distancia aproximada a la ciudad de Oaxaca es de 185 kilómetros.


Teopan, en náhuatl, significa “Donde está Dios”. Se compone de “Teotl”, Dios y “pan”, en o sobre.


En ese pueblo chocholteco, existe un templo católico construido en 1711, así como casas curatales de la misma época.


Entre sus personajes ilustres, se encuentra Camilo Santiago, quien luchó en favor de Emiliano Zapata en la época de la Revolución Mexicana.


¿Qué es la desertificación?



 


La desertificación es un proceso de degradación ecológica en el que el suelo fértil y productivo pierde total o parcialmente el potencial de producción. Esto sucede como resultado de la destrucción de su cubierta vegetal, de la erosión del suelo y de la falta de agua. Con frecuencia el ser humano favorece e incrementa este proceso como consecuencia de actividades como el cultivo y el pastoreo excesivos o la deforestación. Dentro de estos territorios sobreviven millones de personas en condiciones de persistente sequía y escasez de alimentos.


Los servicios de los ecosistemas son los beneficios que el hombre obtiene de los ecosistemas; por ejemplo, cosechas, forraje y madera. La reducción sustancial y persistente de la oferta de dichos servicios, que está provocada por la escasez de agua, el uso intensivo de los servicios y el cambio climático, supone una amenaza mucho mayor en las tierras secas que en el resto de sistemas. Las tierras secas, que suponen un 41 por ciento de la superficie terrestre del planeta, albergaban en el año 2000 a un tercio de la población humana, es decir, dos mil millones de personas.


Representación esquemática de ocho medidas tendientes a prevenir y controlar la desertificación


Proyectos de reforestación


Plantación de árboles en cañadas


Cultivo de árboles en terrazas


Construcción de terrazas en las pendientes pronunciadas


Cultivo en curvas de nivel


Construcción de camellones para controlar la escorrentía de las aguas superficiales Plantación de cinturones protectores y barreras contravientos


Estabilización de las dunas de arena


Fuente: Organización de las Naciones Unidas para la Alimentacion y la Agricultura (FAO)


6.2 millones de has y selva, el tesoro de Oaxaca


25 mil has de bosque pierde al año Oaxaca


500 mil has afectadas en la Mixteca con alto grado de erosión

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