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El Huacal: opción para ayudar en Oaxaca

Desde hace cuatro semanas, la iniciativa que iniciaron en la Ciudad de México los fundadores de Tierra Adentro Cocina se replica en Oaxaca. La dinámica consiste en comprar un huacal de frutas y verduras frescos - que se adquiere directamente a productores locales, en la Central de Abasto- y ya sea que decidas consumirlo o donarlo a quienes más lo necesitan. Desde su página de internet y redes sociales, Oaxacking impulsa El Huacal, ejercicio que ha rebasado toda expectativa.


En entrevista, el gestor, promotor e influencer oaxaqueño, cuenta que El Huacal surgió  en la colonia Portales de la Ciudad de México, creado por dos de sus amigos, en vista de que los restaurantes estaban cerrando, inició la cuarentena y las ventas para los productores de frutas y verduras eran bajas. Con esa experiencia, Omar Alonso replicó la iniciativa en Oaxaca y hasta ahora ha logrado vender 600 huacales, de los cuales el 75 por ciento son donaciones. 



Omar Alonso se encarga personalmente de llevar los huacales los días de entrega.

Así, la posibilidad de tener en casa alimentos frescos, de productores locales, es posible gracias a la suma de trabajo y voluntades. Omar Alonso comenzó con un pequeño grupo de amigos que tienen restaurantes en Oaxaca, con la idea de que ante la contingencia no tuvieran que cerrar o reducir días a sus empleados. En la segunda semana de El huacal se coordinó con personal de Sirilo y esta última, con los del El Tendajón. 


“En la Ciudad de México, mis amigos estaban familiarizados con la compra venta de productos locales, entonces cuando cerraron los restaurantes propusieron a las personas ordenar a domicilio sus huacales para apoyar la economía. Lo vieron como forma de ayudar a los productores del mercado de abasto que ya no tenían clientes, y asimismo, a los que no podían salir de sus casa llevarles el huacal, pero al mismo tiempo, ayudar a su restaurante”. 



Así surgió El Huacal y ahora se replica en la ciudad de Oaxaca con resultados inesperados, ya que la respuesta de la gente ha sido masiva y las donaciones no solo se limitaron a alimentos, sino hasta han recibido donaciones de piñatas, pan y libros para colorear.


“Aquí iniciamos dos semanas después que en la CDMX. Vamos en la semana cuatro y nos ha ido muy bien”, sostiene Omar Alonso. Además, abunda en que la dinámica inicial ha cambiado demasiado, ya que gracias a las redes sociales han podido llegar a más personas. 


Si bien la propuesta es ofrecer una lista de mercado en la que se informa a la gente lo que incluye el huacal, también se ofrece la posibilidad de recogerlo en el lugar donde los arman o que estos sean enviados a domicilio. “Desde el inicio existe una tercera opción: los que no quisieran recibir el huacal, lo podrían donar a alguna persona y nosotros se los llevamos”.



Se han realizado donaciones para la 'Casa de luz y descanso para niños con cáncer'.

Es así que llegaron primero a la colonia Monte Albán, después a la comunidad de Santa Cecilia Jalieza y al Casa de luz y descanso, destinada a niñas y niños con cáncer, provenientes del interior del estado, donde se les proporcionan alimentos y hospedaje. 


Si bien estas donaciones han sido porque ha habido personas que directamente piden que se lleven a estos sitios, como el caso de la Casa de luz y descanso, también se han realizado donaciones a las personas que manifiesten que lo necesitan: “Al principio publicamos en redes que si alguien necesitaba ayuda porque habían perdido su trabajo o era personal de salud, nos lo hiciera saber. Y sí han pasado por algunos. Este apoyo es directo a la gente que lo necesita, puede escribirnos y  pedirnos un huacal, sin preguntas, ni nada a cambio”. 


Es importante destacar que los huacales no son despensas. Cada uno contiene frutas y verduras frescas y locales, en algunos casos: maíz, arroz, frijol molido y garbanzo en polvo, así como guías, charolas de verduras listas para caldo de res o pollo, chepiches, flor de calabaza, huajes, chile de agua y nopales; lo esencial en la dieta de los oaxaqueños, además de un ramo de flores. 


“Hemos involucrado a mucha gente. Les compramos a marchantes que venden solo nopales o chiles de agua, ajo, tratamos de beneficiar al menos a dos vendedoras diferentes, así también con las flores. Esto es algo importante y lindo porque creo que el que haya flores en tu mesa, para adornar tu casa o ofrendarle a tu santito, te da alegría; no tenemos por qué estar tristes”.



El equipo que suma semana a semana Omar Alonso, se ha vinculado con algunos taxistas, quienes hacen las entregas y para quienes se va una parte de las ganancias, así como a los diableros de la central de abasto y decenas de productores. Cada semana se actualiza la lista de productos y de lunes a jueves se pueden ordenar los huacales, ya sea para consumo personal o para donarlo.


“Ha sido increíble poder incluir a tanta gente. El Huacal no es una cuestión de poder comprar al mejor precio posible los productos, sino de beneficiar al mayor número de marchantas y marchantes del mercado. Es una red increíble que hemos podido lograr, hay muchas personas involucradas”.