- El tercer lugar se lo agenció el Barrio de San Sebastián
La Villa de Zaachila, Oaxaca, volvió a vibrar con la pasión del futbol en la edición número 48 del tradicional Torneo de Barrios.
En una final que quedará grabada en la memoria colectiva, el Barrio de San Jacinto se alzó con la corona tras derrotar por marcador de 3-2 al aguerrido Barrio de San José, siendo el micro estadio de pasto sintético de la unidad deportiva, testigo de una batalla épica, abarrotado por un público que no dejó de alentar y que convirtió en una auténtica fiesta popular.
Desde el silbatazo inicial, San Jacinto mostró hambre de gloria, donde sus jugadores, con determinación y garra, comenzaron a tejer jugadas ofensivas que anunciaban lo que estaba por venir.
San José, fiel a su estilo, intentaba salir con balones largos, pero se topaba una y otra vez con la muralla defensiva de San Jacinto, que apagaba cualquier intento de peligro.
El primer rugido llegó al minuto 25’ en una jugada colectiva que nació en los pies de Sebastián Cerero, quien desbordó por la izquierda y cedió a Héctor García, quien filtró el balón con precisión quirúrgica para que Obed Pérez, con un disparo cruzado, abriera el marcador y encendiera la tribuna.
Herido en su orgullo, San José reaccionó con furia, logrando a los 35 minutos con Jesús Aguilar quien inició una descolgada que terminó en los botines de Carlos Aguilar.
El balón viajó por la banda izquierda y encontró a Edgar Pérez, quien con un cabezazo impecable igualó el marcador que devolvía la esperanza a los suyos y encendía aún más la intensidad del encuentro.
Antes del descanso, San Jacinto estuvo cerca de recuperar la ventaja con un disparo de Héctor García que rozó el ángulo, dejando al público con el corazón en la boca.
El segundo tiempo fue un despliegue de poder ofensivo de San Jacinto. Apenas al minuto 48, Kalid Martínez recuperó el balón en la media cancha y abrió juego hacia la derecha.
Obed Pérez filtró al área y Sebastián Cerero, con un giro de media vuelta, fusiló al arquero rival para el 2-1, haciendo explotar la grada en júbilo.
Dos minutos después, el golpe casi definitivo: Héctor García recuperó y lanzó un ataque vertiginoso con un balón que llegó a Kalid Martínez, este habilitó a Obed Pérez, quien con velocidad y sangre fría, se escapó de la defensa y cruzó su disparo para el 3-1.
Pero San José no estaba dispuesto a rendirse, y al minuto 60, Carlos Aguilar se escapó por la derecha y, tras una serie de rebotes, Jesús Aguilar logró rescatar el balón casi sobre la línea, envió centro pasado que conectó con Emmanuel Méndez, empujando la pelota al fondo de las redes para el 3-2. El partido volvía a estar abierto y la tensión se apoderaba del respetable.
Los minutos finales fueron una batalla en el medio campo, con ambos equipos luchando cada balón como si fuera el último. Sin embargo, el marcador no se movió más.
San Sebastián se quedó con el tercer lugar
En la disputa por el tercer puesto, el Barrio de San Sebastián se impuso con autoridad 2-0 sobre La Soledad. Sebastián Xavi abrió el marcador al minuto 54, y en la recta final, Isauro Martínez selló el triunfo al 81, asegurando un lugar en el podio.
La premiación
La tarde de fiesta culminó con la ceremonia de premiación encabezada por el presidente municipal y su cabildo. Trofeos, reconocimientos y premios en efectivo fueron entregados a los tres primeros lugares, así como a los jugadores más destacados del torneo.
Más allá de los resultados, lo que quedó fue la celebración de una tradición que une a la comunidad y que reafirma al futbol como el corazón palpitante de Zaachila.
FINAL
Barrio San Jacinto 3-2 Barrio San José
TERCERA LUGAR
Barrio San Sebastián 2-0 Barrio La Soledad
ALINEACIONES
BARRIO SAN JACINTO.- Carlos García, Alejandro López, Jesús Cerero, Cruz Martínez, Axel Cerero, Sebastián Coronel, Carlos Hernández, Kalid Martínez, Gustavo Macés, Obed Pérez Aguilar y Sebastián Cerero.
BARRIO DE SAN JOSÉ.- Moisés Chávez, Mario Pérez, Iván Vásquez, Cristopher García, Mateo Álvarez, Jesús Aguilar, Francisco Hernández, Curiel García, Carlos Aguilar, Edgar Pérez y Emmanuel Méndez.
