El domingo, la Villa de Zaachila, Oaxaca se convirtió en el epicentro de una celebración que mezcló deporte, tradición y orgullo comunitario, con la participaron 16 escuadras femeniles de futbol que se concentraron para llevar a cabo la inauguración de un torneo más, la cual se convirtió en un homenaje por el Día Internacional de la Mujer.
La jornada comenzó con el desfile de los equipos, que portando sus nuevos uniformes caminaron frente al presídium. Cada escuadra recibió un balón como símbolo de apoyo y compromiso con su práctica deportiva.
El acto cívico, solemne y emotivo, incluyó los honores la Lábaro Patrio y la entonación del Himno Nacional Mexicano, recordando que el deporte también es un acto de identidad y pertenencia.
EL presídium estuvo conformado por figuras de la comunidad; el presidente municipal Ernesto Vargas López, acompañado de Grecia Andrea Reyes, David Cossio, Itandehui Betanzos Cerero y Mitzy Vásquez.
El presidente municipal dio la bienvenida a las jugadoras y declaró inaugurada la nueva edición del torneo de futbol femenil, no sin antes externar: “Me da gusto ver que cada día hay más equipos".
Ernesto Vargas López agregó que ojalá se sigan fomentando los valores deportivos y sociales que nos permiten generar hermandad, "Y más hoy, en un día tan importante como es el Día Internacional dela Mujer, en el cual conmemoramos y respetamos a aquellas mujeres que hace muchos años iniciaron una lucha por sus derechos, y que hoy han alcanzado una igualdad”.
El edil municipal recordó que hace un poco más de un año se había cumplido la promesa de empastar una cancha para las jugadoras; ahora anunció que ahora se trabajará en la segunda cancha, con el objetivo de brindar mejores condiciones para el desarrollo de este deporte que, en Zaachila, se ha convertido en símbolo de unión y orgullo.
El juramento deportivo fue pronunciado por Aileen González Trujillo, portera del equipo campeón Pumas, quien con voz firme recordó la importancia de respetar y acatar las reglas que rigen el torneo.
Finalmente, Grecia Andrea dio la patada inaugural, gesto que marcó el inicio de la jornada dominical y que fue recibido con aplausos, gritos y la emoción de quienes saben que cada partido es más que un juego, es una celebración de fuerza femenina y del espíritu comunitario.
