Esperanza / Última de tres partes
Finalizaba un nuevo ciclo escolar, pasaría unas buenas vacaciones con mamá. Llegamos por la tarde, me sentía muy feliz, aunque hablábamos diario por teléfono, no dejaba de extrañarla, su voz amable, sus cariños; parecía que el tiempo se había detenido para ella el día que me llevó con los abuelos, mientras trabajaba para darme lo mejor; esa parte de mi historia ya la he contado.