Crudeza que conmueve
MONTERREY, Nuevo León.- Las pinturas sórdidas, oscuras y apocalípticas del artista Arturo Rivera lucen como escenarios ficticios.
Pero son imágenes que nacen de su interior, de su pasado, de la realidad aún más cruda que la ficción.
"Para mí la pintura es conmover. (Mi obra) son las circunstancias que viví, todo mi pasado, soy yo", expresa en entrevista el artista que ayer cumplió 71 años.
"Porque si no te conmueve una pintura, es decoración. Tú estás diciendo quién eres. Si realmente eres tú, la gente se va a sorprender".