No leer
“El verbo leer, como el verbo amar y el verbo soñar, no soporta ‘el modo imperativo’. Yo siempre les aconsejo a mis estudiantes que si un libro los aburre, lo dejen; que no lo lean porque el autor o autora es famosa, o porque el libro es moderno o antiguo. La lectura debe ser una de las formas de la felicidad y no se puede obligar a nadie a ser feliz”, frase atribuida al gran Jorge Luis Borges, una píldora difícil de digerir cuando se tiene tan arraigada la costumbre, la consigna de que se debe leer al menos cinco, ocho, 12 libros al año.