Colectivo cuenteros | Misa de cuerpo presente
Aunque debo reconocer que mi padre era dedicado en su trabajo, esmerándose en ser puntual y responsable, hasta que lo despidieron porque planeó un auto asalto: reunió a un par de conocidos y les dijo que en un trayecto solitario de su ruta, ellos lo interceptarían armados para despojarlo de todo el efectivo. El plan se frustró cuando uno de sus compañeros, a quien mi padre le comentó su plan, lo acusó con el gerente. La honestidad e inteligencia no lo caracterizaron. ¿Pero, quién soy yo para juzgarlo?