Mujeres reinvindican el bordado tradicional
La ausencia de color en la tela negra hace que las flores, que pacientemente Karla Martínez Martínez rellena con hilos, resalten cuando ha terminado de bordar la blusa.
A sus 17 años no piensa en continuar los estudios que dejó cuando terminó la secundaria.
No es extraño que adolescentes como ella, originaria de La Mancornada, comunidad zapoteca del municipio de San Pedro Quiatoni, no concluyan estudios profesionales, las actividades tradicionales como casarse y dedicarse a la casa las arrastra.