Las calamidades quedaron atrás y Sergio Pérez volvió a demostrar la calidad que tiene como piloto, al terminar en la tercera posición del Gran Premio de Hungría.
Como festejo del día del padre, Gael y Leonel Arreola, hijo y padre, respectivamente, prácticamente volaron sobre la pista del autódromo de León, Guanajuato