Aun cuando la Constitución establece que cada uno es libre de profesar la religión que más le convenga, sigue dándose la intolerancia religiosa en comunidades del Istmo, Oaxaca.
Un comando armado ultimó a un hombre y una mujer en San Lorenzo Cacaotepec, Etla y tras seguirlos por varias calles, los ejecutaron a balazos en Guadalupe Hidalgo.