Tiende Raúl Zurita un manto de amor a través de sus letras | NVI Noticias Pasar al contenido principal
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Foto(s): Cortesía

Tiende Raúl Zurita un manto de amor a través de sus letras

Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO-"Todo mi amor está aquí", escribió el poeta Raúl Zurita en Canto a su amor desaparecido (1985), "y se ha quedado / pegado a las rocas al mar y a las montañas".

Y a las calles olor a pólvora de Tultepec, podría agregar, y a las iglesias y mercados de Cuautitlán, los rincones de Ecatepec, cuando este sábado, desde un helicóptero, se liberen 50 mil volantes con este verso del autor chileno, buscando llover con su palabra cuanto municipio mexiquense esté al alcance. 

"Nada más es eso, porque todo mi amor está aquí, se ha quedado pegado a las rocas, al mar y a las montañas", incide en entrevista remota el poeta de 72 años. "Esas palabras se funden con el pueblo que todos son, en este caso, en (la periferia de) la Ciudad de México". 

"Es la inmanencia del amor, un manto de amor que arrasa la obra de Zurita", dice, a su vez, el escritor Antonio Calera-Grobet, quien junto a Melisa Arzate y el equipo de Mantarraya Ediciones y la Hostería La Bota, comandan esta acción.

Un acto que, además de ser un guiño a lo que Zurita hiciera hace 40 años en el espacio aéreo de Nueva York, cuando cinco avionetas trazaron con humo los 15 primeros versos de su poema La vida nueva, a más de 4 mil 500 metros de altitud, es concebido en México por los gestores culturales como una manera de homenajear al poeta. 

Homenaje al "espíritu escritural" de quien fuera parte del Colectivo Acciones de Arte (CADA, 1979), grupo de performance contra la dictadura en Chile, acota Calera-Grobet; autor desbarrancado por la colectividad ante el aplastamiento del Pinochetismo, en una perpetua defensa "de lo que fuimos y nos quieren arrancar, que es la felicidad, que es la alegría de vivir".

"Esta acción es un acto de protección de esos espíritus que aún tenemos como la mejor infantería en contra de los hijos de puta del Gobierno, como quiera que se llame ese pinche Gobierno, por ejemplo el actual, y de otros tantos que puedan estar chingando al pueblo", expresa, siempre abrasador, el gestor.

Fue él mismo quien, en una visita a Zurita hace tres años, le propuso llevar a cabo la proliferación masiva de su pensamiento, que el chileno confiesa entender como un abrazo a la poesía y un trabajo de amor, más que como un homenaje. 

Después decidirían que esto se realizara desde el espacio aéreo de Tultepec, con la posibilidad de que el viento extendiera la acción hasta sitios como Cuautitlán, Ecatepec, Izcalli y demás municipios aledaños, todos aquejados por altos índices de pobreza, baja escolaridad, violencia de género y feminicidios. 

"Elegimos que sea ahí y no en otro lugar porque, efectivamente, vamos contra un Gobierno que desde hace muchos años -no éste, ¿eh?- en sus políticas culturales, sociales, educativas, económicas, ha olvidado por completo a esas zonas marginales y limítrofes", comparte Arzate. 

"Lo que nos motiva es eliminar de una vez por todas la oferta cultural desde lo formal, es decir, la oferta cultural donde siempre hay esa exclusión abstracta y esa exclusión concreta. Y pensar que si bien no tiene absolutamente nada de malo que una música regional se presente en el Zócalo de la Ciudad de México, o Maldita Vecindad, por ejemplo, nosotros necesitamos una cosa totalmente distinta", agrega Calera-Grobet.

Así, en el nada sencillo desafío de pintar el firmamento con la poesía de Zurita y algunos retratos suyos realizados por el artista Arturo Ocampo, el escritor Ricardo Suasnavar se convirtió tanto en su guía para adentrarse en la entraña de Tultepec -de donde es oriundo-, así como en quien sortearía los retos de logística y cuestiones burocráticas.

Es decir, fue él quien se encargó de encontrar al proveedor de la aeronave con la suficiente sensibilidad y apertura para acceder a dispersar los poemas una vez que las autoridades mexiquenses concedieron los permisos necesarios.

Los gestores remarcan el profundo amor que funge como su motor, y el gran deseo de llegar hasta los más jóvenes, quizás incapaces de leer aquel pedazo de papel con la figura de un hombre barbado, pero que al escuchar a su madre recitar vivan la misma experiencia del Zurita niño al que su abuela le hablaba de La Divina Comedia.

"Uno no sabe si vas a pescar algún alma haciendo un ejercicio así", pondera Arzate.

"Entonces, es un ejercicio de belleza, una acción de absoluto amor por nuestro País, por nuestra comunidad, por nuestra sociedad, y de, efectivamente, un gran compromiso de entender a la poesía, al arte, la literatura y la gestión cultural, como una acción amplia de construcción social", añade.

Junto con la liberación de los poemas, que se prevé suceda en un sobrevuelo de media hora hacia las 13:30 horas de este sábado -y que será registrado con fines documentales-, se realizará un festejo con lectura de poesía en el restaurante La Celestial, en Tamaulipas 5, Barrio San Martín, muy cerca del centro de Tultepec, desde antes del mediodía.