Pasar al contenido principal
x

LECTURAS PARA LA VIDA; Nunca digan: “Es natural”

segunda
Foto(s): Cortesía
Redacción

Diana N. Martínez Ibáñez

 

Arbitrariedad es como se denomina a aquellos modos de actuar que radican en la voluntad o el capricho, sin obedecer a los principios de la razón, la lógica o las leyes.

La autoridad, en complicidad con la arbitrariedad, han sido desencadenantes de acontecimientos que han formado parte del devenir histórico. Las grandes revoluciones de los siglos 19 y 20, han encontrado su génesis (entre otras cosas) en  las actitudes arbitrarias en el uso del poder: Las Guerras de Independencia en Hispanoamérica, La Revolución Cubana o la Revolución Mexicana, por mencionar algunos ejemplos.

¿Qué pasa si las conductas de las que hablamos no se presentan en versión macro, sino micro? ¿Qué consecuencias se desencadenan de estas conductas en la vida diaria? ¿Qué hacer ante un acto arbitrario?

Quizás, estas preguntas no pasen a menudo por nuestra mente cuando nos vemos envueltos en algún suceso de tal índole, ya que debido a la recurrencia de estos modos de actuar es que se vuelven comunes, tanto, que se han configurado como uno de los síntomas de los que más adolecemos.

El gerente en una empresa, el directivo o  el académico de alguna institución, pueden manifestar actitudes que no responden a la legalidad, y que por el contrario, en el modo de actuar responden a caprichos o voluntades personales.

Si retomamos a la familia como ejemplo, es en consideración al peso que tiene dentro de la vida diaria, pues en el ámbito familiar es donde aprendemos y comenzamos a reproducir aquellas conductas que quizás nos definan a lo largo de nuestra vida.

“Somos lo que nos han enseñado”, reza una frase que alguna vez escuché por ahí, pero también, tenemos la responsabilidad de hacer una revisión a nuestras formas de actuar, reconocer nuestros errores y asumir nuestras responsabilidades.

Para responder al último cuestionamiento, viene a mi memoria aquella frase del gran dramaturgo alemán Bertolt Brecht, de su texto, Balada del consentimiento a este mundo: “Sobre todo examinen lo habitual. No acepten sin discusión las costumbres heredadas. Ante los hechos cotidianos, por favor, no digan: 'Es natural'. En una época de confusión organizada, de desorden decretado, de arbitrariedad planificada y de humanidad deshumanizada... Nunca digan: 'Es natural', para que todo pueda ser cambiado”.

[email protected] 

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.