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CONSULTORIO DEL ALMA: CUENTA CONMIGO; Psicoanálisis, política y ciudadanía

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Foto(s): Cortesía
Redacción

Alejandro José Ortiz Sampablo

 

¿Por qué en los tiempos actuales parece que la humanidad apunta a la autodestrucción? 

 

Hace un par de meses, al detenerme en el semáforo que se encuentra en el cruce de la Calzada San Felipe del Agua y la calle Dr. Mario Pérez Ramírez, metros antes de llegar a la Fuente de las Ocho Regiones, presté atención a una banqueta peculiar, un gran triángulo de cemento con un arbolito sembrado al centro.

Acciones de felicidad y consecuencias

De pequeño, en el taller de mi padre, pude escuchar muchas conversaciones entre adultos. Fueron varias las ocasiones en las que algún hombre o mujer se quejaba del árbol que tenía en casa, por lo general sembrado por otra persona; cuando no refunfuñaba del árbol del vecino. Puedo decir que a grandes rasgos, la queja era la misma: la cantidad de hojas que tenían que barrer. En algunos casos me tocó observar en varias personas la satisfacción por haber hecho leña el árbol; en otras, por lograr que el vecino tumbara lo que se había convertido en fuente de conflicto.

Se acerca la temporada de lluvias y no faltará la tromba que arranque del suelo alguno de los árboles de nuestra ciudad, como ya ha sucedido. Si somos observadores, concluiremos que, si bien son los vientos los que derrumban a nuestros gigantes amigos, nosotros hemos preferido el cemento a su bienestar y a su necesidad de contar con raíces fuertes, como es el caso de la banqueta que les comenté al inicio.

Pero como ella, hay infinidad de casos en nuestra llamada Verde Antequera. A pesar de que en los últimos días todos padecemos y nos quejamos de las olas de calor, preferimos ahorrarnos el desgaste que implica tener un árbol en casa o en la acera de esta.

No lo pensamos, a pesar de tenerlo frente a los ojos

¿No les llama la atención el por qué en los grandes estacionamientos de plazas comerciales hay tan pocos árboles sembrados? ¿Saben acaso la cantidad de calor que genera un metro cuadrado de concreto expuesto al sol? ¿Tienen idea de cuántos árboles tendríamos que sembrar para contrarrestar el calor que se produce por el concreto expuesto al sol en una unidad habitacional de interés social, no se diga de una plaza comercial o de un conglomerado de oficinas como lo son Ciudad Administrativa o Ciudad Judicial?

Y a todo esto, ¿qué tiene que ver este fenómeno descrito con el Psicoanálisis? El 26 de abril, en una de las reuniones que llamamos “Tardes de Charlas Psicoanalíticas” que tiene a bien dirigir mi querida colega Daniela Clarisa, tuve la fortuna de conocer al médico Darío, quien por su participación e inquietud que tiene por la explicación del comportamiento humano, me animó a retomar “Noches de Psicoanálisis”, que a partir de este viernes 31 de mayo realizaremos el último viernes de cada mes. 

Nuestro querido invitado nos planteó la siguiente interrogante: ¿por qué en los tiempos actuales parece que la humanidad apunta a la autodestrucción? Para invitarlos a que asistan a la charla, no quise tomar la guerra, la delincuencia, las toxicomanías o cualquier otro fenómeno, que para muchos de nosotros podrían ser ajenos. Opté por uno, donde la autodestrucción nos alcanza por el hecho de que la entidad psíquica llamada Yo se privilegia por encima de todas las cosas.

¿Quieres saber más? Pide informes a los teléfonos 951 244 7006/ 951 132 85 34 y ¡Hazte escuchar por un psicoanalista del INEIP A.C.! Síguenos en Facebook: Instituto de Estudios e Investigación Psicoanalítica A.C.-INEIP

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