De acuerdo con la agencia calificadora de crédito Moody’s, sin importar qué candidato gane y asuma la Presidencia de México en diciembre, no podrá revertir los logros que ha tenido la reforma energética en estos cuatro años, pero los esfuerzos por frenar la reforma provocarán estrés comercial y de crédito Pemex.
Y aunque el ambiente regulatorio en el sector energético es favorable para las inversiones, la empresa productiva del Estado enfrenta mayores riesgos por los factores políticos que conllevan las elecciones, advierte en un documento Moody’s Investor Service.