El Cabildo de Tehuantepec estalló. Dos regidoras rompieron públicamente con la presidenta municipal Ana Cecilia Pérez Velázquez al denunciar parálisis administrativa, opacidad en el manejo de recursos y hasta la presunta falsificación de firma y sello oficial para validar actos de gobierno.
La primera denuncia fue hecha por la regidora de Desarrollo Económico, Remedios Molina Cisneros, quien en un video difundido a través de redes sociales acusó a la alcaldesa de negarse a convocar a sesiones de Cabildo, pese a que la Ley Orgánica Municipal obliga a sesionar al menos una vez por semana.
Remedios Molina afirmó que ha presentado múltiples solicitudes formales sin respuesta y que incluso el Tribunal Electoral del Estado de Oaxaca habría ordenado las sesiones semanales, orden que, asegura, la presidenta desacata.
“Si no hay sesión de cabildo, no hay control. Si no hay sesión, la presidenta decide sola”, demandó.
A la crisis política se sumó una denuncia penal de la regidora Vania Talamantes Marín, quien presentó una denuncia formal ante la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) por la presunta falsificación de su firma y sello en oficios y actas oficiales que circulaban a su nombre sin autorización.
Según lo expuesto por la funcionaria, los documentos alterados habrían sido utilizados para validar trámites de obra pública, nombramientos y acuerdos administrativos del Ayuntamiento.
Mientras Molina tildó la administración como “un gobierno de fotos y fiestas” con calles abandonadas y sin transparencia “cada semana sin cabildo es una semana donde el dinero se gasta en lo oscurito”.
Subrayó que la Fiscalía deberá realizar peritajes grafoscópicos para deslindar responsabilidades por la falsificación denunciada.
Hasta el cierre de esta edición, la presidenta Ana Cecilia Pérez Velázquez no había fijado postura pública sobre ninguna de las dos acusaciones, ni respondió al llamado de este medio.
