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Siguen oaxaqueños comiendo plomo

Foto(s): Cortesía
Nadia Altamirano Díaz

Preparar, servir y comer en utensilios de cocina elaborados con barro vidriado, libres de plomo, sigue siendo la principal vía para que las personas en Oaxaca absorban este metal pesado y nocivo para el cuerpo humano.


Así lo advierte la maestra en ciencias y salud ambiental e integrante del cuerpo académico "Humanidades, educación y salud" de la Facultad de Medicina y Cirugía de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO), María Isabel Azcona Cruz.


La académica presentará en la Décima Reunión Bienal Internacional -que a partir de este lunes realizará la Sociedad Internacional de Historia de la Medicina en Oaxaca- su trabajo "140 años de intoxicación por plomo en Oaxaca"


Reune otras investigaciones


Su investigación abarca ese período porque fue en 1878 cuando el doctor Gustavo Ruiz Sandoval advirtió sobre los efectos dañinos que tenía utilizar artículos de barrio vidriado en el que estaba presente el óxido de plomo, lo que implicó un llamado a las autoridades para prohibir su uso.


Para las personas el plomo representa un metal tóxico que interfiere con el metabolismo y la función celular, afectando los sistemas hepático, renal, reproductivo, gastrointestinal o el proceso de crecimiento por el efecto negativo en el sistema nervioso central.


Dependiendo de la exposición al plomo, la edad de la persona y la sensibilidad toxicológica de su sistema, es la gravedad de las afectaciones.


Ruiz Sandoval llegó a Oaxaca para realizar su servicio social como médico e identificó que los oaxaqueños tenían ciertos síntomas y dolencias que implicaba pensar que había intoxicación por plomo.


Tras sus hallazgos realizó una publicación en la Gaceta de México que se ha convertido en la más leída para quienes siguen la línea de investigación de contaminación por plomo.


En su trabajo la maestra Azcona Cruz ha sintetizado todas las publicaciones que en torno al tema se han hecho en Oaxaca, incluyendo el propio que le ha permitido detectar que los niveles de plomo en Oaxaca están por arriba de lo que marca la norma oficial mexicana.


5 microgramos, lo permitido


Antes de que en el 2012 los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, señalaba que el límite permitido de este metal en infantes es de 5 microgramos, las normas en México publicadas en 2002 permitían lo doble.


“Si hablamos de la intoxicación por plomo ésta se conoce desde la antigüedad, incluso antes de Cristo”, aclara, pero su trabajo toma la publicación de Ruiz Sandoval como un parte aguas de un problema grave de salud.


“Hay muchas fuentes de exposición, por aire, suelo y agua, pero lo que más ha denominado en los estudios publicados en estos años es preparar, servir y comer en barro vidriado aunque ya está prohibido la utilización de plomo, pero aún se utilizan utensilios elaborados con plomo que no tienen una leyenda”, advierte.


Aún así, el tipo de dieta de las y los oaxaqueños, sobre todo en las comunidades rurales, hace que se coman alimentos ricos en calcio y hierro, lo que se convierte en un factor protector.


“Comemos alimentos ricos en hierro y calcio, hace que el plomo no se absorba tanto, nuestros frijoles, aunque estén cocidos en una olla de barro, pueden disminuir la absorción de barro”, analizó.

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