Entre largas filas y desorden, concluye jornada de vacunación antiCOVID en Oaxaca de Juárez | NVI Noticias Pasar al contenido principal
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Foto(s): Cortesía

Entre largas filas y desorden, concluye jornada de vacunación antiCOVID en Oaxaca de Juárez

Citlalli López Velázquez

El sol aún duerme. Las pisadas caen como aguacero por la calle. Irrumpen el silencio de la madrugada mojada por la llovizna. Algunos descienden del autobús, otros de un taxi o moto. Se apresura a cruzar la avenida. Los más grandes paso a pasito, los más jóvenes a zancadas. Van hacia el mismo lugar. Entre la oscuridad tratan de descifrar el final de una fila que conduce a la esperanza, que conduce hacia la aplicación de la vacuna contra el virus SARS-CoV-2 (COVID-19).


Bifurcada, la columna se desdobla de las puertas de la 28ava Zona Militar ubicada en la capital de Oaxaca, uno de los tres puntos habilitados para la jornada de vacunación de junio. A un año y dos meses del primer contagio en la entidad de un virus que ha enlutado a millones de familias en el mundo, llegó el día. Para unos el de concretar su esquema con una segunda dosis. Para el grupo de 40 y más, la primera dosis de protección a la pandemia. En ambos casos son personas sobrevivientes a una de las peores crisis sanitarias que haya impactado el mundo.  


Es 12 de junio de 2021. En México suman 230 mil 95 decesos y 2 millones 452 mil 469 casos confirmados. En Oaxaca, se acumularon 47 mil 641 contagios y 3 mil 804 defunciones. Cada una de aquellas defunciones, era una amistad, familiar, padre, madre, hija o hijo, de las personas en fila a la espera de la inmunización.


“En la familia todos nos enfermamos, pero fuimos asintomáticos, menos mi mamá que estuvo grave. Necesitó oxígeno, afortunadamente sobrevivió. Hoy le toca su segunda dosis, por eso estoy aquí, haciendo fila por ella”. Juan, es un joven de 26 años de edad. En junio de 2020 perdió a su abuela y a una de sus tías. Meses después, en marzo, justo en el cumpleaños de su padre, su madre comenzó a presentar síntomas: cansancio, fiebre y tos. Requirió de oxígeno y formó parte de los cientos de familias que sufrió el desabasto de tanques debido a la segunda ola de contagios.


Cada persona es una historia de vida, de supervivencia en muchos sentidos, de resiliencia, de relatos de dolor y alegría, de júbilo y duelo.


No es la espera ideal para una vacuna. Las condiciones no son las más dignas. Hay quejas, hay enojo, hay desorganización que de cuando en cuando provoca la amenaza de la gente: ¡vamos a parar la vacunación!


Las personas se arremolinan en la entrada. Argumentando haber apartado su lugar tres días antes, generan un caos en el acceso. Las personas rezagadas son otro reclamo. Otra fila más es de quienes pernoctaron en el lugar. Son muchas y todas buscan el mismo fin.


El día avanza, adentro de la sede las enfermeras y enfermeros aplican el biológico en bloques de hasta 50 personas. 


La inmunización en Oaxaca aún tiene un largo camino. La expectativa nacional es que llegado octubre toda la población haya sido vacuna. La vida quizá no vuelva a ser la misma de antes, pero el anhelo es que sea lo más parecido posible.