Para el Hospital de la Niñez Oaxaqueña doctor Guillermo Zárate Mijangos, la sustitución del Seguro Popular por el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi) fue “una transición abrupta y directa” que dejó más de 20 millones sin pagar por las atenciones brindadas a beneficiarios durante el 2019.
“Cuando desapareció el Seguro Popular no nos liquidaron todo; de los 26 millones de pesos que pudimos comprobar por servicios brindados el año pasado, sólo nos han otorgado lo mínimo”, expresó con preocupación el director del único hospital de especialidades pediátricas en Oaxaca, Efren Emmanuel Jarquín González.
Apuntó que la institución es fuerte por los recursos a los que se allega a través de las 13 acreditaciones que obtuvo ante el desaparecido Sistema de Protección Social en Salud (SPSS).
Ese Sistema, del que dependía el Seguro Popular, financiaba las atenciones médicas a la población a través del Catálogo Universal de Servicios de Salud (CAUSES), el Fondo de Protección Contra Gastos Catastróficos (FPGC) y el Programa Seguro Médico Siglo XXI.
Abundó que el hospital debe hacer el pago por los servicios otorgados a afiliados del extinto Seguro Popular.
“La problemática del hospital es que somos fuertes por las acreditaciones. Con Insabi nos va a ir mejor. La transición fue abrupta y directa, pero nos va a cubrir mejor”, confió.
Faltan medicamentos oncólogicos
Por 31 millones de pesos que en el Presupuesto de Egresos 2020 aprobó la 64 Legislatura Local, Jarquín González admitió que es un hospital pobre que ahora resiente el desabasto nacional de medicamentos oncológicos.
La daunorrubicina o daunomicina junto con la vincristina son los dos fármacos que “no se tiene en ningún lado”, incluyendo en ese nosocomio que se ubica en San Bartolo Coyotepec y que al año atiende 96 nuevos casos de cáncer infantil.
Reconoció que desconoce cuántos familias de paciente han tenido que comprar medicamentos o recurrido al apoyo de organizaciones o fundaciones, además de que admitió que en “a corto plazo estamos restringidos, pero no inoperativos, estamos atendiendo a los niños de siempre”.
Insistió que con la entrada en funciones del Insabi indicó: “El cambio se ha notado de manera sutil y muy significante en la operatividad; hay un poco de incertidumbre de cómo se van a solventar los expedientes, preocupación intensa por qué va a pasar, pero el plan a futuro es muy bueno, porque se va a recuperar el dinero por las atenciones brindadas”.
