El misterioso incidente del Pan Maldito
Pont-Saint-Esprit, al sudeste de Francia, figuraba como un pueblo de ensueño rodeado por bosques frondosos, arroyos encantadores y planicies extensas. Además, los habitantes mostraban una actitud amistosa y hospitalaria ante los viajeros. Sin embargo, todo cambió el 15 de agosto de 1951.
Los terribles acontecimientos de aquel día provocaron que la ciudad se convirtiera en sinónimo de locura y terror. Aquel caluroso verano de 1951, el infierno abrió una sucursal en Pont-Saint-Esprit y sus habitantes se transformaron en monstruos sedientes de sangre.