El horror de Wichita
El 8 de diciembre de 2000, Andrew Schreiber, integrante del cuerpo técnico del equipo de beisbol de la Universidad Newman, en Wichita, Kansas, caminaba rumbo su auto, en el estacionamiento de una bodega comercial. Antes de que pudiera realizar alguna acción defensiva, dos afroamericanos lo interceptaron, ordenándole que subiera a su unidad y que condujera a un cajero automático.
Después de extraer 800 dólares, el deportista fue dejado en libertad, ileso.