El olor imperceptible del gas se ha convertido en una de las emergencias más recurrentes en los hogares de la zona metropolitana de Oaxaca. El Heroico Cuerpo de Bomberos advirtió que las fugas de gas representan una amenaza silenciosa que, en cuestión de segundos, puede transformarse en una explosión o en una tragedia familiar.
El director de la corporación, Arturo Rivas Fernández del Río, explicó que la mayoría de estos incidentes tienen un origen común: instalaciones deterioradas, mangueras vencidas, conexiones improvisadas y la falta de mantenimiento preventivo. “Un pequeño escape puede pasar desapercibido, pero basta una chispa para que todo cambie”, alertó.
Bomberos recomendó realizar revisiones periódicas con personal especializado, utilizar mangueras y reguladores certificados, mantener los cilindros en espacios ventilados y evitar cualquier tipo de conexión hechiza o antigua. Subrayó que los tanques estacionarios deben ser inspeccionados durante cada llenado, obligación que corresponde a las empresas distribuidoras.
En el caso de los cilindros portátiles, insistió en no colocarlos dentro de cocinas o habitaciones cerradas, ya que la acumulación de gas incrementa el riesgo de explosión. “La negligencia no solo destruye hogares; también ha costado vidas”, advirtió.
El Heroico Cuerpo de Bomberos llamó a la población a no normalizar el olor a gas y a reportar cualquier fuga de inmediato. La prevención —recordó— sigue siendo la diferencia entre un susto y una emergencia irreversible.
