En Oaxaca, despiertan mujeres ante la violencia
Cual boxeador aprendiz en su primera pelea, Tere muestra debajo de unas gafas baratas sus ojos morados.
"Así me la dejó el cabrón", revienta doña Luz, mamá de la lesionada.
"Le dije que era un vago, un desgraciado, sin oficio ni beneficio; pero no, necia, ya le enjaretó dos chamacos y todavía le rompe la madre, porque la pendeja le reclamó que anda con otra", añade la mujer.