El caso de Belle Sorenson; envenenó a sus maridos y pretendientes | NVI Noticias Pasar al contenido principal
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Foto(s): Cortesía

El caso de Belle Sorenson; envenenó a sus maridos y pretendientes

Agencia Reforma

Belle Sorenson Gunness nació en 1859 bajo el nombre de Brynhild Paulsdatter Størseth o Brynhild Paulsdatter Storset, en un pequeño pueblo de pescadores situado en la costa oeste de Noruega, y fue uno de los casos más conocidos en la historia estadounidense de asesinatos en serie cometidos por una mujer.

En los años 1890 en Chicago (Illinois) y en los años 1900 en La Porte (Indiana), y a 80 km al sureste de Chicago (Estados Unidos), Belle Gunness presumiblemente mató a sus cinco hijos biológicos y a su hija adoptiva, así como a sus dos maridos, a una o tal vez a dos hijas de su segundo esposo y a una treintena de obreros agrícolas que trabajaban en su granja. 

 

A pesar de este comportamiento, igualmente puso un anuncio en un periódico para tratar de encontrar nuevo marido; y como consecuencia de este anuncio, entrevistó a varios pretendientes (alrededor de una decena) venidos a verla con todas sus respectivas economías, pero a continuación ellos nunca más fueron vistos por nadie.

El 28 de abril de 1908, un incendio arrasó su casa de 'La Porte', y allí entre los escombros fueron encontrados los cuerpos de varios de sus hijos junto al de una mujer decapitada. Esta circunstancia hizo pensar en la propia muerte de Belle Gunness, aunque, algunas dudas surgieron rápidamente a raíz de que varios vecinos y amigos afirmaron que el cuerpo de la mujer decapitada no correspondía con la morfología de la granjera. 

Estas declaraciones fueron confirmadas por medidas tomadas sobre ese cadáver, y la autopsia demostró que la mujer en cuestión había fallecido por envenenamiento con estricnina. Las autoridades concluyeron entonces en un primer tiempo que el cuerpo descubierto en la granja incendiada no correspondía al de Belle Gunness, pero poco después, una prótesis dental identificada sí como de Belle Gunness fue encontrada entre las cenizas de la casa, lo que condujo al sheriff a declarar oficialmente que la granjera había muerto en el incendio. 

De todas maneras, muchas dudas e interrogantes se plantearon en esos días sobre el real destino de Belle Gunness.

Un mes después del incendio, investigaciones llevadas a cabo por un hombre inquieto por la desaparición de su hermano, desembocaron en el descubrimiento de cuarenta cadáveres en las tierras circundantes. Según se pudo establecer entonces, Gunness tal vez habría podido matar a cuarenta y nueve personas entre 1896 y 1908, entre ellas a algunos de sus seis hijos, a sus dos maridos, a unos treinta obreros y a una decena de pretendientes. Y según lo que concluyeron los servicios de policía de Chicago y de La Porte, así como el antes citado sheriff, la responsable de toda esa matanza bien pudo finalmente volatilizarse en los parajes circundantes en el momento del incendio, sin ser inquietada ni molestada por todos esos crímenes.

Biografía

Belle Gunness fue quien casi seguramente mató a sus dos maridos y a algunos de los hijos que surgieron de esos matrimonios. Pero en lo que respecta a la historia, esta mujer es sobre todo recordada por haber matado a sus dos hijas, Myrtle y Lucy, así como a varios pretendientes suyos. También todo apunta a que el móvil principal de la mayoría de estos asesinatos estuvo ligado a intereses financieros, como pensiones del gobierno, beneficios derivados de seguros de vida de los fallecidos y apoderamiento de los ahorros de las víctimas. Y en el correr de varias décadas de dedicarse a estas andanzas, esta mujer de origen noruego llegó a concretar probablemente más de cuarenta asesinatos.

Primera víctima

En 1884 Belle se casó con Mads Ditlev Anton Sorenson​ en Chicago, lugar donde pocos años más tarde la pareja abrió una confitería. El negocio no iba bien, y en menos de un año hubo un misterioso incendio en el local; según la propia versión de Belle Sorenson, una lámpara fue la causante del fuego, pero ningún objeto de este tipo fue encontrado en las ruinas del incendio, no obstante lo cual el dinero del seguro fue pagado. Aparentemente, con ese dinero la pareja compró una casa en Austin, pero tiempo después la misma también ardió misteriosamente, en 1889, y la nueva cuantía del seguro fue usada para comprar otra nueva casa.

Sorenson, el primer marido de Belle, murió el 30 de julio de 1900. El primer médico que lo examinó pensó que había sufrido envenenamiento por estricnina. No obstante, el médico de familia afirmó luego que estaba tratando a Sorenson por problemas del corazón, declarando que su muerte había sido causada por insuficiencia cardíaca, y la autopsia no fue hecha en este caso, pues dado lo declarado, la muerte no resultaba ser sospechosa. Tiempo después, Belle habría confesado al médico que daba a su marido unas «hojas medicinales» para que se sintiese mejor.

Belle Sorenson cobró el dinero del seguro de vida de su marido el mismo día del entierro, a pesar de que los parientes del marido fallecido acusaron a la viuda de haberlo envenenado. Documentación sugiere que entonces una investigación fue abierta, aunque no queda claro el resultado que la misma dio, ni si hubo exhumación del cadáver. 

Entretanto, la aseguradora pagó el correspondiente seguro, cerca de US$8500, lo que era una suma considerable para la época. Con ese dinero, la viuda compró una hacienda en La Porte, Indiana, y allí se mudó con sus tres hijos.

A pesar de que algunos historiadores afirmaron que el matrimonio Sorenson-Storset no había producido descendientes, otros establecieron que en realidad Belle poseía cuatro hijos: Caroline, Axel, Myrtle, y Lucy. El 13 de junio de 1900, Belle y su familia quedaron registrados en el censo americano de Chicago, estableciéndose efectivamente que Belle había tenido cuatro hijos, de los cuales apenas dos vivían con ella: Myrtle, de tres años, y Lucy, de un año, además de una hija adoptada, Morgan Colcha, de diez años, que también fue incluida en el censo. Caroline y Axel murieron durante la infancia, habiéndose alegado que fue por colitis aguda, que genera síntomas tales como náuseas, fiebre, diarrea, dolores abdominales, en fin, como puede comprobarse, síntomas muy similares al de un envenenamiento. Caroline y Axel poseían seguros de vida, y ambos fueron pagados a su madre, que era la beneficiaria.

Muertes sospechosas

La casa en la carretera McClung​ fue construida en 1846 por John Walker para su hija Harriet Holcomb (los Holcomb ayudaron a los Estados Confederados durante la Guerra Civil Americana). Pero después los Holcomb tuvieron que mudarse, debido al apoyo de los residentes en la ciudad a los enemigos de la confederación, y esa propiedad familiar pasó por la mano de más de una docena de propietarios.

En 1892, Mattie Altic, una propietaria de un burdel en Chicago, compró la hacienda y la transformó en una especie de prostíbulo, y gran parte de sus clientes regulares venían desde Chicago. Cuando Mattie murió, la casa fue nuevamente puesta en venta, y otros cuatro propietarios llegaron sucesivamente a morar en la finca, hasta que en 1901 Belle la compró.

Belle Sorenson entonces conoció a Peter Gunness, un noruego que vivía en La Porte, y se casaron el 1 de abril de 1902, pero apenas una semana después del casamiento, la hija menor de Peter murió de causas inciertas dentro mismo de la finca, y en diciembre de 1902 el propio Peter murió. Según refirió la propia Belle, su esposo estaba trabajando en un galpón, cuando una máquina de moler cayó desde un estante sobre su cabeza, matándolo instantáneamente.

Belle Gunness recibió entonces US$3000 por el seguro de vida del marido, aunque algunas fuentes sugirieron que podrían haber sido US$4000. Los moradores de la vecindad se negaron a pensar que Peter podría haber muerto de aquella forma, pues en la zona se había construido una granja de cerdos, oportunidad en la que Peter demostró ser un óptimo operario.

Un juez local anunció precipitadamente que Peter había sido asesinado, convocándose entonces a un grupo de investigadores forenses para analizar el caso. En ese mismo período, Jennie Olsen, hija de 14 años de Peter, habría confesado a un compañero de clase que Belle había matado a su padre.

Jennie luego fue llamada a declarar frente al grupo de investigadores, pero la niña negó haber hecho esa afirmación. Por otra parte, Belle convenció a los investigadores de que personalmente no había hecho nada malo ni nada extraño, y de que además en la época ya estaba embarazada. Aparentemente el juez quedó convencido, y todas las acusaciones respecto de la mujer fueron retiradas.

Después de estas audiencias, Belle contrató a Ray Lamphere para que trabajara en la finca, y en 1906 ambos iniciaron un amorío. Al final de ese mismo año, Jennie ya no fue vista en los alrededores, y Gunness dijo a los vecinos que había enviado a la niña a un colegio interno luterano en Los Ángeles; en verdad, la niña había sido asesinada, pues tiempo después su cuerpo fue descubierto enterrado dentro de la propiedad de la granjera.

¿Belle Gunness murió realmente en el incendio o no?

El reconocimiento del cuerpo sin cabeza causó grandes problemas a las autoridades de La Porte. C. Christofferson, un vecino de la zona, afirmó que pensaba que los restos mortales encontrados en el incendio no correspondían a los de Belle Gunness, y lo mismo dijeron L. Nicholson, otro vecino, y Austin Cutler, una vieja amiga de Belle. Más conocidos de Gunness vinieron de Chicago, May Olander y Sigward Olsen, examinaron el cuerpo quemado, y también corroboraron que ese cuerpo no era el de Belle Gunness.

Los médicos midieron minuciosamente el cuerpo encontrado entre los restos del incendio, y a partir de registros en algunos comercios, de las ropas encargadas y compradas por la granjera, se concluyó definitivamente que el cuerpo sin cabeza tenía medidas bien diferentes de las registradas por Belle Gunness. 

Como si todo esto no fuera poco para causar desorientación y misterio, el doctor J. Meyers examinó los órganos internos de la mujer quemada, y concluyó que la misma había fallecido por envenenamiento y no a consecuencia del incendio.