Inseguridad en el Centro Histórico de Oaxaca
La plática que sostenían unos amigos frente al laurel del Zócalo capitalino, se vio interrumpida por una vendedora ambulante, que les cayó de sorpresa para aprovechar y ofrecerles sus productos.
Era una mujer de estatura baja, complexión robusta, de blusa negra, pantalón de mezclilla, portando una bolsa y una canasta de dulces, quien les empezó hacer plática de manera muy confiada, lo cual al principio no molestó a la pareja, ya que pensaron que la mujer solo quería socializar mientras hacía su venta.