Con lesiones de gravedad resultó Don Enrique al ser arrollado por una unidad del transporte urbano en el Periférico, frente al mercado de abasto y fue protegido por su triciclo que quedó atorado en las llantas y evitó que el camión lo aplastara.
A las 11:45 horas de ayer, Enrique M.C., de 63 años de edad, empujaba con dificultad el diablito cargado con frutas y verduras de una comerciante que acudió al mercado de abasto y se dirigía a su vehículo.
Al cruzar el Periférico y avenida Central, el autobús de la línea Autotransportes Monte Albán y con placas de circulación 365-848-S del estado circulaba en el Periférico procedente del Parque del Amor y al llegar al cruce con la calle de Las Casas dio vuelta en U para regresar a la misma calle y seguir su ruta hacia colonias de Santa Cruz Xoxocotlán.
Pero al dar la vuelta alcanzó al diablero y a quien lo arrolló y dejó debajo del camión. Los fierros del diablito fueron los que alertaron al chofer del atropellamiento y por lo cual ya no avanzó.
El conductor descendió y entre la confusión de las personas que acudieron a ver qué pasaba se dio a la fuga.
Elementos de la policía vial municipal y comerciantes empezaron a tratar de sacar al lesionado y minutos después arribaron los paramédicos de la Cruz Roja.
Rescatistas, policías y comerciantes lograron rescatar a Don Enrique, quien fue valorado por los paramédicos y confirmaron que su estado de salud fue reportado como delicado.
Enrique M.C., de 63 años de edad, fue trasladado al hospital general Aurelio Valdivieso, donde quedó encamado y su estado de salud es reportado como delicado.
La dueña de la mercancía empezó a recoger las frutas regadas y tratar de recuperar algo, en tanto los elementos de la policía vial municipal tomaron conocimiento y ordenaron que la unidad de motor fuera enviada al corralón y el caso turnado ante la autoridad ministerial.
Se informó que el obrero tiene su domicilio en la colonia Guelaguetza de Santa María Atzompa.
