La exposición uno de carácter monográfico con una dimensión que abarca las salas del arriba del Museo de Arte Contemporáneo (MACO) y dos de sus tres patios, en el marco de su 25 aniversario, es autoría de Edgardo Aragón (Oaxaca, 1985), quien propone en Memoria tística una amplia compilación de trabajos que dan cuenta de sus intereses, siempre ligados a lo social, en múltiples técnicas .
Memoria tísica, la primera muestra individual del trabajo del artista ocoteco, aborda su preocupación a manera de apunte, denuncia y registro de los rasgos más mínimos de la situación política y social de México. Cada obra relata una historia, construida audazmente a partir de hechos históricos, desde lo prehispánico a lo contemporáneo, junta evidencias y plantea otras miradas ante las distintos eventos socio políticos que han marcado al país.
MACO, así lo plantean, en entrevista, los curadores: Virginia Roy y Marco Morales.
Edgardo Aragón da cuenta de una trabajo de una forma más amplia, aborda las problemáticas que aborda son encontradas desde diferentes perspectivas, ya que su trabajo tiene una multiplicidad de miradas que permiten ir encontrando diferentes capas, lo cual puede constatar el visitante de la muestra al atestiguar las diferentes fuentes de información, siempre llenas de investigación y de elementos que no se encuentran en una primera mirada, sino a partir de la reflexión sobre el trabajo.
Es así que el observador encontrará una riqueza de elementos componen la muestra y que le remiten a una serie de problemáticas que tiene que ver con lo que está sucediendo en México como país, porque el trabajo de Edgardo parte de una localidad, por lo que es focalizado, pero a la vez, permite ir encontrando elementos con los que como mexicano o ciudadano del mundo cualquiera se puede sentir identificado.
Marco Morales destaca que el artista originario de Ocotlán de Morelos ha despertado el interés de una comunidad amplia de curadores, de artistas y de museos no sólo en México, sino en Europa.
Marco Morales explicó que el artista no se limita a las pretensiones de un planteamiento autobiográfico, sino que las amplifica para ponerlas en juego en el tamiz de la reflexión. FOTO: Maggie
Esencias estéticas, atmósferas y ambientaciones
Al hablar de su obra, Edgardo refiere que su proceso es orgánico y a la pregunta de cómo fue conformar esta exposición comparte: "Me interesaba que muchas de las piezas tuvieran una nueva configuración y se mezclaran dentro de ellas. Muchas de las piezas que tenemos aquí básicamente son esencias. Lo que más resalta es la estética, así que el público encontrará muchas ambientaciones o muchas atmósferas, antes de enfrentarte con las temáticas más profundas".
En Memoria tísica hay y trabajos desde el 2011, hasta el 2017, mostrados tanto en México y fuera del país, con configuraciones distintas. La exposición incluye el estreno de un video titulado Caníbal y dos comisiones del museo: La muerte es limpieza, en el patio C y una instalación que se llama Pompeya, en el patio de los laureles.
Ambos curadores coinciden en que la muestra da cuenta de un trabajo novedoso desde diferentes perspectivas. Sobre el título subraya que la memoria es un elemento sustancial en la obra de Edgardo Aragón, ya que aborda el hecho de que esta se tiende a disolver. Lo tísico lo otorgan a la apariencia enfermiza, haciendo referencia al padecimiento de la tisis.
"Hay que recordar que este padecimiento que se fue erradicando era propio de sociedades con un sistema de salud precario y con la mala alimentación. El título hace referencia a una multiplicidad de significados, por ejemplo a una población a la que la memoria se le va disolviendo, se va haciendo evanescente y que nos aleja de un pasado que nos permitiría tener elementos para tener un mejor presente. Al mismo tiempo se refiere a la precariedad de una población importante del mundo que vive con sistemas de salud, alimentación y educación que precaria, de la cual los oaxaqueños no estamos exentos".
Los fenómenos sociales y las fluctuaciones políticas, las dislocaciones culturales y los emplazamientos dialógicos con la temporalidad, son parte de los tópicos que Edgardo Aragón aborda con su obra
Virginia Roy destaca que como curadores quisieron encontrar muchos elementos al interior de la exposición, así que los hilaron a partir de una serie de preocupaciones que son referentes a Edgardo, en una multiplicidad de niveles, de acercamiento a ciertas problemáticas y que a partir de un video o una instalación nos permite pensar en el presente a través de una mirada del pasado: "dos elementos que se yuxtaponen y que habíamos perdido de vista, ya se porque está muy alejado o porque en realidad estamos preocupados por otro tipo de circunstancias más presentes".
A Memoria tísica además la integra una sala documental que da cuenta de la riqueza de elementos que nutren el trabajo del artista. Hay una documentación y una serie de lecturas que con detenimiento se podrán notar en sus trabajos, el público lo podrá ver. La muestra abarca todo el segundo piso del MACO, así como los patios C y el de los laureles.
“El mundo del arte contemporáneo es muy amplio, para todo hay. Es el arte de nuestro tiempo, todo está permitido y todo puede existir. El arte tiene una onda de frivolidad en las ferias de arte y empresas o coleccionista especulando, pero hay un gran público aficionado al arte con la necesidad de disfrutarlo, no nada más tomarse la selfie, sino tener otro tipo de experiencias, a este público voy dirigido” concluye Edgardo Aragón.
